Prevención de resbalones
Los resbalones suelen deberse a suelos mojados o resbaladizos. A veces, los suelos mojados y resbaladizos pueden solucionarse fácilmente con pequeños ajustes en el entorno de trabajo. Por ejemplo, un cambio en el régimen de limpieza permitió a una empresa reducir sus resbalones en 80%. Piense en pequeños ajustes; elija una hora conveniente para limpiar los suelos cuando la mayoría de los empleados estén detrás de sus mesas, puestos de trabajo o lugares de trabajo sobre el terreno, en lugar de limpiar los suelos a las 7:45 de la mañana, justo antes de que todos los empleados lleguen al trabajo, o justo antes del cambio de turno. Coloque un felpudo en todos los puntos de entrada, es barato y eficaz.
Una forma sencilla de prevenir los resbalones es utilizar el tipo correcto de calzado antideslizante. Recuerde que si el calzado se suministra como equipo de protección individual (EPI), debe suministrarse gratuitamente a los empleados. La decisión de implicar a los empleados afectados en la elección del calzado adecuado les ayudará a comprender los problemas y promoverá un cambio positivo. Asimismo, hay que tener en cuenta la antigüedad y la construcción de los edificios, si hay goteras en los tejados, si las pasarelas están expuestas a la intemperie o si existe la posibilidad de que se acumule agua, barro, hielo u otras sustancias.

El factor más importante en la prevención de accidentes por resbalones es tener un buen agarre en todo momento. En una planta de la industria alimentaria, este método redujo los accidentes por resbalones hasta 60%. La limpieza rutinaria y el tratamiento de derrames accidentales son prácticas habituales en todas las empresas. Cuando los suelos no pueden mantenerse limpios y secos, el calzado antideslizante puede evitar accidentes.




